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La vida crece cuando se comparte...


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Me presento: soy Manolo, como dice allí arriba, un cristiano como vos, que necesita compartir, mientras pueda, algunas reflexiones testimoniales, con la ilusión de que puedan servirte. Siempre me gustó escribir para ayudarme a mi mismo a reflexionar y darme cuenta de las cosas que voy viviendo, sintiendo, lo que va pasando... A lo largo de la vida esto me ha ayudado a mí mismo y en algunos momentos, también sirvió para ayudar o acompañar a otros en su camino. Gracias por querer ser parte de mi vida, al comaprtir este sitio en el que espero, te sientas "como en casa", bienvenido!

Vivencias de mi Semana Santa 2017
Domingo de Ramos
Como de costumbre hicimos, con mi pequeña comunidad del Hospital, la bendición de los ramos y la presesión de entrada. Leímos la Pasión de San Mateo. No fue muy extensa la homilía. Hoy en día nuestra capacidad de atención está tan disminuida que no se debe hablar largo para con poco decir mucho, lo importante es mover los corazones y no los asientos. La reflexión se centró en la mediación de Jesús Crucificado en beneficio de los pecadores y para glorificar al Padre. El rechazo del pueblo, la envidia y el odio de las autoridades religiosas de su tiempo, la brutalidad del imperio romano, el cinismo de Pilato y la burla de la puesta en escena del juicio de Jesús y le lavado de manos. Frente a Cristo que sí se hace responsable de sus actos y de sus decisiones. La decisión de redimirnos mediante la muerte de cruz libremente aceptada y ofrecida. (en los papeles se me quedaron) El eterno por qué de la muerte de un bueno y un inocente, el por qué me has abandonado de Jesús antes de morir, que siempre nos cuestiona y lo acerca a todos los que sufren y que tampoco entienden el por qué, que los deja mudos, enojados y alejados de Dios. Ellos sin darse cuenta del todo están confesando la existencia de Dios, porque nadie se enoja ni se revela contra la nada, se enojan y se revelan contra Alguien, como un chico con su padre. Lo maravilloso es que a Dios ni le importan las blasfemias, ni reproches y ni echadas en cara, sabe que son como niños y como tales los trata, pasando por alto porque a él le importamos como personas y no por lo poco o mucho que estemos enojados o alejados. Siempre perdona y siempre espera, Él es rico en misericordia y en tiempo.

Jueves Santo de la Cena del Señor
Con la Capilla del hospital arreglada para tal efecto con flores blancas y amarillas, cirios de cera nuevos, los manteles blancos y los candelabros lustrosos y brillantes. Dimos comienzo al Triduo Pascual. La reflexión me salió bastante linda. Versó sobre la institución de la Eucaristía, el sacerdocio, el mandamiento del amor y los vínculos entre sacramento, sacerdocio y mandamiento. Acerca del mandamiento centramos la homilía sobre los tres grados del amor enseñados por Jesús: el don de la empatía, el sentir y el ponerse en el lugar del otro, y así entender el amor al prójimo como a uno mismo. Optando por tener una actitud activa, el hacer por el otro, aunque esa actitud esté llena de paciencia, espera silenciosa y de escucha atenta a lo que el otro tiene que decir, volcando su alma y, aquello que talvez, le ha costado años decir hasta encontrar en quien confiar. El segundo grado en acenso es amarnos los unos a los otros como Jesús nos ha amado. Esto nos exige abrirnos al poder del Espíritu Santo, sin el cual para nosotros nada es posible y con él podemos aspirar a realizar este sublime ideal. En mucho ayudará tener un trato y una relación con la palabra del evangelio, y así, memorizar los gestos y las actitudes de Cristo y así comprender qué quiso transmitirnos con el como yo los he amado. Para nosotros esto es un llamado y un imperativo, porque en la medida que se vea cuanto y como nos amamos, el mundo creerá que Dios envió a Jesús. Por último el amor mayor: dar la vida por los amados. El mayor don que cada uno tiene es su vida, que no significa el martirio, pero si dar nuestro tiempo, porque la vida es tiempo y en el mundo que nos toca vivir nos falta tiempo, hasta para amarnos nos falta tiempo, por eso perdemos amor y el corazón se va secando y vaciando por atender aquello que no llena ni satisface. Dar de lo que tenemos, dar de nuestros talentos y ponerlos al servicio del los otros, dar de nuestros bienes y no solo de los que nos sobra, dar hasta que duela que es la verdadera medida de un amor generoso como el de Cristo que no se guardó nada y se entregó a la muerte por nosotros. Visto así no todavía no se nos ha pedido tanto, aunque algunos de nuestros hermanos han dado hasta su sangre en el martirio, han muerto por su fe.
Resumiendo: sin sacerdocio no tenemos eucaristía y sin eucaristía no tenemos manera de alimentar la capacidad de realizar estos tres niveles ascendentes del amor que Jesús nos ha enseñado y pedido, dejándonos un testamento escrito y sellado con su propia Divina Sangre.


Viernes Santo de la Pasión del Señor
El viernes a las 5 de la tarde nos reunimos para la celebración de la Pasión. Esta tuvo como siempre la Liturgia de la Palabra, la Oración Universal, la Adoración de la Cruz y la Comunión. La reflexión giró en torno a los dos rostros o dimensiones de la Cruz y del Crucificado. Cuando la Virgen y San José presentaron al Niño Dios en el Templo, el anciano Simeón bendijo a Dios y luego le dijo a la madre unas palabras que encontrarían su dramático eco 30 años después “Este niño será causa de caída y de elevación de muchos en Israel, será signo de contradicción. Por él quedarán al descubierto los pensamientos íntimos de muchos, y ti misma una espada te atravesará el corazón” Hay una dimensión histórica, las causas de la pasión y muerte del Señor y una dimensión crística del mismo hecho, lo que la cruz fue para Jesús. En cuanto histórica es la expresión de la persecución. Jesús que durante su vida pública vivió amenazado de muerte porque su predicación agradaba a muchos que los llevaba a decir Dios se ha acordado de nosotros y un gran profeta ha aparecido. Dios ha visitado a su pueblo. Su enseñanza llena de autoridad, de sabiduría y ungidas de tal manera que hacían que quienes buscaban paz y vida la encontraban en él. La preferencia del pueblo y el alejamiento de los falsos maestros, necesariamente debía despertar los celos, la envidia y odio homicida de las autoridades corruptas del tiempo de Jesús. Estas veían a Cristo como una amenaza a sus intereses y privilegios. Aunque vestidos de religiosos en realidad no tenían otro dios que no fuera el dinero. El dios dinero entonces y hoy sigue matando profetas, inocentes e indefensos. El odio sigue levantando cargando y levantando cruces y destruyendo vidas. El odio construyó la cruz de Cristo.
Ahora
mirado desde Cristo la cruz tuvo otro rostro: de fidelidad al plan salvifico del Padre, de coherencia con sus enseñanzas y forma de vivir. El rostro del pastor que da la vida por su rebaño, del amigo que salva a los suyos aunque le hayan fallado, el que perdona hasta sus propios verdugos, en definitiva sólo el amor es capaz de llegar tan alto y tan lejos. Amor y odio, las dos caras de un mismo hecho, el uno nos llena de vergüenza y de dolor porque somos solidarios en el pecado, el otro nos llena de paz porque el crucificado nos perdona y nos redime desde su amor sin medida.

Sábado Santo
Vigilia Pascual y Misa de Resurrección
Esa noche nos reunimos alrededor del fuego nuevo. Les expliqué los pasos a seguir. Liturgia de la luz, de la Palabra de Dios, del Agua con la renovación de las promesas del bautismo y la aspersión y que terminaríamos con la Eucaristía. Después de bendecir afuera el fuego y el cirio pascual, ingresamos a la capilla totalmente a oscuras y así la luz del cirio y los demás cirios portados por los fieles, iluminaron con ese amarillo pálido, pero natural, el pequeño templo con una calidez que la luz artificial no puede producir, por un momento se siente la conexión de las primeras pascuas de los discípulos en las casas o en las cuevas o en las catacumbas donde la única luz posible nacía del fuego y de las velas. Así el cirio pascual presidiendo la ceremonia inaugural disipó la oscuridad circundante. El canto ferviente de “La luz de Cristo” coronó ese ambiente inaugural de la Vigilia. Con el encendido de las luces dimos comienzo a la Liturgia de la Palabra con las lecturas, los salmos y las oraciones del misal., hasta llegar al Gloria, cuando junto al rezo sonaron las campañillas, dando paso a la misa.
La predicación fue muy sencilla, breve porque es una noche en la que los signos de la liturgia hablan al corazón mejor que las palabras. Solo hablé del sepulcro vacío y de la gloria de Jesús resucitado que ilumina sobre las dos fuerzas del alma: el amor y la muerte. Que Jesús, el Padre y el Espíritu actuaron sobre la humanidad de Jesús haciéndolo pasar “pascua” de la muerte a la VIDA. Una vida absolutamente nuevo y superior a cualquier pensamiento, expectativa o deseo que el hombre de a pie pudiera esperar. El triunfo de Jesús sobre el odio y la muerte tiene su consecuencia maravillosa en su resurrección, esta es la esperanza que nos anima en la agonía (lucha) de esta vida vislumbrando en El nuestro propio triunfo y nuestra propia VIDA. Después hicimos la liturgia bautismal, con la renovación de las promesas y el credo, la bendición del agua y al aspersión sobre el pueblo. Con el ofertorio dimos comienzo a la última parte del celebración que fue a eucarística. Con el saludo final terminamos una celebración extensa pero hermosa
Un detalle que no quise dejar pasar fue cómo habían adornado la capilla, con cirios haciendo un caminito de luz. También los bancos con arreglos florales, los jarrones y los floreros con flores blancas, muchas flores blancas, casi como cuando hay un casamiento. Bueno no sólo la capilla para los casamientos debe lucir más bella que de costumbre, para Jesús resucitado también hay que ponerla hermosa,
aplausos para las personas que ornamentaron una fiesta como fue para todos lo que vivimos y que con gusto comparto con ustedes.
Con mi cariño y bendiciones....
Manolo, un cristiano como vos...


Aquí encontrarás diferentes "modos de compartir la vida y la fe" , sería bueno que antes de empezar a leer algo en profundidad, dieras una vuelta por las distintas pestañas para que pueda serte más útil. Vas a encontrar aquí, meditaciones evangélicas, reflexiones sobre diferentes temas de la vida cotidiana, y de las cosas que en ella nos pasan o los sentimientos y emociones que nos mueven; las homilías de cada Domingo tal como yo las predico en el hospital y en las hermanas a quienes acompaño; algunas oraciones o textos que me han ayudado a rezar... y sobre todo, un gran deseo de ayudarte a conocer y amar al Dios que es AMOR y dejarte amar por El...

Gracias... por estar allí, por estar aquí... por compartir esta vida conmigo... Un abrazo, con cariño y gratitud.
Manolo, un cristiano como vos...


... En todo tiempo y lugar... podemos "conectarnos" con Dios...



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